Los sistemas de ósmosis inversa son una tecnología avanzada de purificación de agua que se utiliza ampliamente en hogares y negocios para obtener agua potable de alta calidad. Pero, ¿cómo funcionan realmente estos sistemas?

La ósmosis inversa es un proceso físico que utiliza una membrana semipermeable para eliminar impurezas y contaminantes del agua. Esta membrana es tan fina que solo permite que las moléculas de agua pasen a través de ella, mientras que bloquea eficazmente partículas más grandes como minerales, bacterias y productos químicos.

El proceso comienza con el suministro de agua sin tratar, que generalmente proviene de una fuente de agua local, como un grifo. El agua se presuriza y se fuerza a través de la membrana semipermeable. Como resultado, las impurezas y los contaminantes se quedan atrás, mientras que el agua pura pasa a través de la membrana y se recoge en un tanque de almacenamiento. Este agua purificada es lo que finalmente se utiliza para beber y cocinar.

Uno de los aspectos más destacados de la ósmosis inversa es su capacidad para eliminar una amplia gama de contaminantes, incluidos minerales, metales pesados, productos químicos, bacterias y virus. Esto significa que el agua resultante es segura y de alta calidad para el consumo humano. Además, los sistemas de ósmosis inversa son altamente eficientes y requieren un mantenimiento mínimo.

En resumen, los sistemas de ósmosis inversa funcionan mediante el uso de una membrana semipermeable para purificar el agua, eliminando eficazmente impurezas y contaminantes. Esto proporciona un suministro constante de agua limpia y segura para su hogar o negocio.